Miami Design District: Arte y moda para sibaritas

Un barrio de esta ciudad sobresale con una original propuesta que une a la cultura, el arte, el diseño, las compras y la gastronomía en un mismo lugar.

Es el Design District, creado hace una década por Craig Robins, fundador de la desarrolladora de bienes raíces Dacra. "En los Estados Unidos el diseño Ánicamente era accesible al público en tiendas especializadas ubicadas en centros comerciales aburridos. Pensé que esto no era correcto, así­ que se me ocurrió desarrollar una zona de diseño en la ciudad", explica Robins; quien con un agudo sentido de las tendencias, orquesta hace una década la creación del showroom de moda y arte más grande del mundo, acogido en 18 cuadras que conforman este distrito ubicado al Norte de Miami.

En poco tiempo, los locales se convirtieron en galerías y tiendas de ropa de creadores famosos que contrastaban con los nuevos talentos. Poco después, con las prendas de marca llegaron los bares, los restaurantes de cocina fusión y decenas de oficinas. Lascalles se tapizaron con amantes de la moda, gourmets, sibaritas y viajeros exigentes.

"Me di cuenta de que el distrito de diseño era en realidad un laboratorio para la creatividad. Emergió como un lugar especial. La unión de disciplinas artísticas y estéticas con la arquitectura del lugar se fusionó naturalmente. Fue como si, de pronto, el arte brotara por la tierra", platica el fundador. Hoy quien se aventure en este peculiar destino puede encontrarse una colosal estatua de Zaha Hadid
al centro del edificio Moore, una barda de Marc Newson en el DASH (una escuela de arquitectura y diseño) y una interesante serie de obras de Jose Bedia.

Para el turista que busca experiencias sensoriales diferentes, este distrito de Miami es un sueño hecho realidad. El segundo sábado de cada mes las galerías y las tiendas organizan eventos diurnos y nocturnos que llaman la atención por sus originales conceptos. Y por supuesto, la primera semana de diciembre llegan el Art Basel Miami Beach y el Design Miami, dos encuentros de arte internacional que son el eje central de todo cuanto acontece en el Design District.

Como complemento, este año se organizaron originales eventos de moda bajo la premisa Limited Edition Experiences. Con escaparates vistosos, performances y propuestas artísticas, las tiendas de Christian Louboutin, Cinthya Rowleey, Gucci, Marni y Nektar de Stagnis se convirtieron en una invitación al mundo de la fantasía fashionista. Además, en el edificio Moore se instaló F Factory, un ambiente vanguardista en el que varios diseñadores (Christopher Ross, Fendi, Neon Monster, Maison Martin Margiela, Katherine Fleming y Touche Muah, entre otros) presentaron sus nuevas colecciones.

En este distrito hay de todo. Los amantes del estilo que viajan para comprar ropa encontrarán a sus diseñadores favoritos y mucho más. Bottega Veneta, Y-3, Kenzo, En Avance... son sólo algunas de las decenas de tiendas a la disposición del fashionista más caprichoso. Lo mismo podríamos decir para los fanáticos de la decoración interior (Vitra, Driade, Kartell, Marimekko, Niba Home). Todo dentro de un marco de casi una veintena de cuadras.

En cuanto a los apasionados por el arte plástico, las más de veinte galerías son suficientes para satisfacer el apetito cultural y estético. En caso de que no sea así, el Design Miami, un festival de arte complementario al Art Basel Miami Beach, se realiza anualmente a principios de diciembre para traer aún más cultura al distrito.

Por supuesto, no faltan las propuestas culinarias creativas para deleitar al paladar. China, internacional, italiana… La cocina mundial tiene cabida aquí. Y también la orgánica. En Michael's Genuine Food & Drink, ubicado al aire libre en la Plaza Atlas, se puede degustar comida local cultivada en pequeños ranchos cercanos. Y para quien prefiere los sabores latinos, en Sra. Martinez encontrará un sensual menú de tapas, paella y potajes. La chef del lugar, Michelle Bernstein, es reconocida mundialmente.

úUna copa después? Seguro. La oferta de bares y vinerías también es amplia. El W Wine Bistro es el favorito del lugar, al igual que el restaurante Fratelli Lyon, en donde se sirve el vino italiano más exquisito mientras el comensal admira los escaparates de Driade.

Claro, después de recorrer centenares de tiendas uno querrá llevar algún recuerdo a sus amigos, úno? La mayoría de los locales ofrecen una divertida y económica selección de productos pensados con este fin. En la galería Rogues hay unas bolsas de vinyl estupendas y en Tomas Maier se puede comprar un simpático sombrero rosa. Para quienes desean gastar un poco más, los coloridos collares de Marni son la opción. También son especiales las joyas de Tommy Turchin, creadas con material procedente del Tíbet, Nepal y Bután. Hablando de lugares mágicos, en Ornate venden unas cajas de los deseos, también de origen oriental, en las que debemos introducir un papel con una oración cada treinta días para que la plegaria seá escuchada.

Este distrito de diseño en la bella Miami es un destino único que puede disfrutarse en cualquier época del año.